miércoles, 14 de noviembre de 2012

Diario de una Drusa

Parte II:  Lo visible y palpable

          Hace exactamente 40 semanas se produjo la concepción de quien es ahora mi sobrino, como de esperarse,  nos enteramos de su llegada cuando ya tenía 3 meses en el vientre de su madre, una mujer completamente venezolana: mi hermano, único hijo varón, había roto el honor de la familia. !que peso para la masculinidad drusa! 

            La crianza de los hombres árabes en occidente, por lo general cursa con características comunes que  forman un patrón, así como  las mujeres adoptamos una sumisión -sin importar el credo-, los hombres adoptan una serie de conductas que los define como hombres occidentales, pero a su vez, se suman aquellas cosas que los caracterizan como hombres occidentales pero árabes. Por ejemplo, la mayoría de los jóvenes  árabes suelen terminar la educación secundaria para dedicarse al trabajo del padre como futuro hombre de familia. Así, existen muchísimos hechos que vislumbran la estructura patriarcal de las costumbres árabes en occidente, por ejemplo, en las reuniones sociales, incluidos los funerales, los hombres suelen sentarse separados de las mujeres, no es bien visto el acercamiento entre una pareja joven y sobre todo, como en todas las culturas, pero me atrevo a decir que bastante acentuado en la árabe, la palabra de los hombres tiene mucho o todo el valor en la toma de las decisiones, así, si el padre de la familia falta, toman las riendas  sobre las mujeres los hijos varones, los hermanos,  los tíos, los primos,etc. Pero la vida de los hombres árabes tiene un gran componente de mención: no existen restricciones sexuales, es decir, a pesar de que la virginidad tiene toda la carga valorativa sobre la vida de las mujeres, no es así para los hombres.

          Así fue entonces como crecí siguiendo instrucciones opuestas a mi hermano, mientras a el le repetían que "jodiera cuanto quisiera pero que se cuidara muy bien", y obviamente con todos los permisos tácitos de salir y llegar cuando quisiera, hasta muchísimas veces recibimos llamadas de mujeres en nuestra casa, naturalizando evidentemente que era un hombre que debía descargar su sexualidad como todos, yo recibía y recibo aún, todas las restricciones sobre mi vida, mi horario de salida y llegada y sobre todo sobre mi cuerpo y mi sexualidad. Mi familia sólo repetía a mi hermano que poco a poco llegaría su hora de casarse, de ir a Líbano a buscar esposa como lo hizo mi tío en su momento, de buscar una mujer drusa, de buena familia que le resolviera la vida y le diera un hijo varón legitimo y druso.  Pero algo ocurrió, la vida sexual de mi hermano dio un resultado, un producto de la concepción. 

         El peso de la cultura lo llevó a pasar un mes completo de insomnio, pensando qué hacer y cómo decirlo en casa, cuando empecé a notarlo distante y extraño lo presentí y me imaginé el infierno psicológico y emocional que estaba viviendo, su isla de fantasía de ser el hijo varón estaba recibiendo una estocada, mi hermano estaba viviendo por primera vez lo que mi hermana y yo hemos vivido a lo largo de nuestras vidas: una coacción psicológica in-dimensionable, zozobra, miedo, rabia, tristeza, todo mezclado frente a lo que otros pretenden hacer con nuestras vidas. Naturalmente primero decidió decirnos a mi hermana y a mi, quienes lloramos juntos viendo como caía el peso de su masculinidad drusa, lloramos porque ambas sabíamos que la vida de varón nunca le exigió fortaleza para enfrentar a la familia, lloramos porque él no concebía idea alguna de lo que significaba más allá de saber que no iba a ser de agrado para mis padres. Aún revolotea en mi mente las palabras de mi mamá, siempre repetía "cuidado con casarte con una venezolana, si haces eso abre mi tumba de una vez", todo eso mezclado con un aire de miedo, en el fondo, las familias árabes saben que vivir en occidente es muy peligroso para las costumbres y tradiciones es por ello que aplican tanta fuerza en el cuidado de sus hijas. 

          El tiempo pasaba y mi hermano se armó de valor para decirle primero a mi padre, un hombre completamente noble, es el hombre mas noble que conozco y el más inteligente, es en muchos aspectos la antítesis de un árabe-druso debido a que es muy consentidor conmigo y con mi hermana, nos permite muchísimas cosas que en otras familias no sucede y es francamente muy comprensivo. Las instrucciones que le dimos a mi hermano, siendo nosotras expertas en levantar nuestra voz por nuestros derechos en esta familia, fue que justamente primero le dijera a mi padre y luego a mi madre. Así fue, mi padre lo tomó con mucha calma y al asegurarse de que mi hermano no iba a abandonar a su futuro bebe, asumió la actitud de que no hay nada que hacer y que es un bebe para amar porque es familia. A los días, se armó de todo el valor que no existe y se lo dijo a mi madre, quien lloró como un duelo durante todo el embarazo y de hecho, aún lo hace. Mi madre, como todas las mujeres en el mundo, cargaba con el honor de la familia, teniendo hijos varones, siendo buena ama de casa y criando a sus hijos e hijas bajos las costumbres de la religión y hasta ahora, había fallado en esta última. Dejando esto atrás, mi hermana y yo nos pusimos en contacto con la que es la madre de nuestro sobrino, entablamos una relación de hermanas, salíamos a comer, íbamos al cine, comprábamos lo necesario para ella y nuestro sobrino, esto fue muy duro para mi madre, pues su decisión era no saber absolutamente nada sobre ella y el bebe. Cuando nos enteramos de que era varón, solté un respiro que me ahogaba, sabía que siendo varón tenía muchas más posibilidades de ser aceptado en la familia, mi papá estaba feliz, hasta que llegó el día de decirle a mi tío paterno, pues al ser el  hombre  entre hermanas, representaba la autoridad y la figura a quien se le debe tener respeto y rendir pleitesía, lamentablemente al tener un pensamiento muy retrógrado y extremadamente primitivo sobre cómo deben ser las relaciones humanas y sobre las mujeres, lo descarté de mi lista de respeto hace muchísimos años, así que ese domingo en donde él y su esposa recibirían la gran noticia, mi hermana, mi prima y yo, estábamos ya montadas sobre nuestros caballos, esto iba a ser la guerra.

           Y así fue,  el exigía a mi hermano respuesta, iba o no iba a casarse con esa mujer venezolana, exigía que las fechas cuadraran, aseguraba que ese bebe no era de el sino un engaño de esa mujer venezolana, que ella iba a terminar seduciéndolo porque todo era un plan, que si iba a ser responsable de ese bebe iba a terminar amarrado por esa mujer venezolana. Nosotras debatimos, gritamos mas fuerte que el, exigimos respeto a mi hermano, a su decisión de estar con su hijo, exigimos respeto a la mujer por mujer y porque fue su pareja e iba a ser la madre de su hijo, libramos una batalla que le correspondía a mi hermano pero que  sabíamos no tenía herramienta alguna para hacerlo. Después de la tormenta y la cara de duelo de mi mamá (quien nos quitó el habla por unos días por haber irrespetado a su hermano)  mi tío fue a su casa y le dijo a mi madre que la esperaba allá, ella enseguida acudió a su llamado. Mi papá estaba estupefacto, no podía entender la grosería de su cuñado contra nosotras y tampoco que llevara a mi madre a hablar lejos de nosotros, pasando por encima de él, de su autoridad como padre y por encima de todas nosotras, juzgó a mi madre por defenderlo sabiendo que había obrado mal a lo que mi madre respondió que el nunca había sido un buen padre para nosotras ni para mi hermano porque siempre nos dejó hacer lo que quisiéramos y nunca nos obligó a nada, es decir, mi padre nunca fue un patriarca como lo es su hermano. 

        Surrealista, ¿no?. Las semanas pasaron, mi participación y la de mi hermana y mi hermano en el embarazo fue fenomenal, me encargué de decirle por "equivocación" a algunos amigos de la familia que iba a ser tía, organizamos un babyshower, afianzamos nuestra relación con esa excelente mujer venezolana y hace pocos días nació mi querido, anhelado y esperado sobrino, un bebe grande, fuerte, sano y hermoso. Mi padre tomó la decisión de ir a conocerlo, lo cargó en sus brazos, le dedicó una oración a él y a su madre y está pendiente de que todo marche bien.  Mi madre tomó la decisión de no conocerlo porque no quiere ver ni saber nada de su madre, debe ser que mi hermano no participó en el hecho de que ella quedara embarazada. Sin embargo, sí lo conoce por fotos, dice que es exactamente igual a mi hermano cuando nació, como si hubiese vuelto a nacer.

         Algún día mi sobrino entenderá que su nacimiento fue una oda a la subversión y siempre, siempre estaré orgullosa de él. 
          

6 comentarios:

  1. Wow amiga mia tienes el don de la palabra!!! tus historias me han amarrado!!!

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  2. viene a ser tu publicacion quien terminara por abrirme los ojos completamente.. estuve 3 años con un arabe druzo.. atada con los sueños que me vendio de una familia hermosa, basada en el respeto,, en su cultura, condiciones que hubiera aceptado.. tengo 25 años.. y hasta ahora el ha sido mi unico novio porque mi trabajo y estudios siempren habian ocupado el primer lugar para mi.. la confianza que le entregue no puedo describirla..con el tiempo las señales comenzaban a ser evidentes, aunados a todas las personas que inisistian en que no tenia ningun futuro esa relacion..hoy gracias a Dios el destino me llevo a esta entrada y ahora completamente puedo ver las cosas con claridad.. afortunadamente el tiempo y el amor no dejo paso a debilidad y hoy por hoy me sigo guardando para el hombre con quien vaya a casarme.. a veces hay personas en el mundo que sin darse cuenta pueden transformar la vida de otra persona.. aun sin conocerla.. el leer el relato de tu historia sin duda cambio la mia.. gracias.. ojala pudiera llegar a tener mas comunicacion contigo y poder conversar al respecto..

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  3. Sofia Salha.

    No puedo describirte lo que he sentido al leer tu comentario. Desde muy niña quería escribir mis historias, mis vivencias, porque siempre he pensado que debo abrir los ojos de la gente, que no puedo cambiar el mundo pero puedo cambiar el mundo de una persona y si esa persona es una mujer eso es suficiente, y por eso decidi escribir un blog, porque me atraganto, porque no tengo voz sino para nosotras, las mujeres.

    Las decisiones que tomes para tu vida son tuyas, siempre tuyas, nadie puede envolver tu mente y velarte de la realidad y mucho menos alejarte de tu realidad de mujer libre. Con gusto podemos compartir. mi correo es kaos_1144@hotmail.com

    Un abrazo de hermana.

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  4. algo muy parecido m ocurre a mi tengo una nena hija de druso y todavia estoy en guerra con la familia de el.

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  5. Hola Hannan,

    la guerra nunca va a terminar. hasta que el cansancio los invada. es muy díficil muy duro.

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  6. Buen día Karina.

    Soy venezolana y mi novio bueno... mi ex novio es arabe druso ahora ya comprendo todo de mejor forma pero estoy completamente destrosada por no estar con él, todo marchaba tan bien es muy educado, atento, caballeroso y hasta los momentos fue sincero siempre me dijo que tenia miedo, le preguntaba muchas veces ¿miedo de que? y me cambia la conversacion sin responder mi pregunta pero... hace tres dias me termino de la peor forma posible por un mensaje de texto diciendome que su padre se habia enterado de nuestra relacion y se la prohibio que encontrara otra persona con la que si pudiera estar y que me valorara mas.

    Tanto que no se que pensar, me siento muy triste de saber que para su familia no valgo nada ... no valemos nada las venezolanas ni otra mujer de otra nacionalidad que no sea arabe y drusa.

    Quisiera poder hacer tantas cosas que a la vez siento que no puedo hacer nada porque asi es su religion.. son muchas preguntas sin respuesta... y lo peor y que me esta matando lentamente es que estudia en mi misma universidad y casualmente me lo encuentro, no he tenido la oportunidad de hablar con el despues de ese mensaje que me envio porque viaje a donde provengo estado tachira para no encontrarmelo esta semana y regresar nuevamente a donde estudio con mi cara feliz la proxima semana.

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